jueves, 14 de noviembre de 2013

Miley Cyrus - Bangerz (Reseña)

Ya tenemos con nosotros el esperadísimo nuevo disco de Miley Cyrus. Siempre envuelta en polémica, la joven cantante sigue aspirando al trono de Princesa del Pop que tanto merece, con una Britney Spears en horas bajas y Hilary Duff en alarmante silencio. Solo Lady Gaga puede disputárselo, pero la lucha será dura.



El disco abre con la épica Adore You, uno de los mejores cortes de su carrera. Envuelta en un manto electrónico y en plan crooner, Cyrus abre su corazón al oyente en un brillante ejercicio vocal. We Can't Stop es una canción movida, con acercamientos al Rap más bailable, toda una muestra de versatilidad de la artista estadounidense. Un estupendo single. SMS (Bangerz) es un inolvidable dueto con Britney Spears, a modo de pregunta-respuesta. Un tema sugerente, lleno de cambios melódicos y momentos estelares. De lo más original del disco, también con mucho Rap. 4X4 es un número Pop más calmado, sin perder el toque bailable y electrónico y House, muy similar a los últimos discos de su competidora Lady Gaga, pero con más clase y personalidad. My Darlin' Near Future es una balada electrónica, donde la artista desnuda su alma al más puro estilo de la Bjork más vanguardista, en una interpretación soberbia.

El, sin posibilidad de discusión, mejor tema del disco, está ejemplificado en el machacón single Wrecking Ball. Cuenta con un estribillo de diez, un crescendo de melodías absorbente y una letra íntima y cercana. Endiabladamente pegadiza. Con este single le debería llegar el reconocimiento que sin duda merece. Love Money Party, en cambio, no es tan buena. La letra no llega tanto y el instrumental, aunque conseguido, no aprovecha las cualidades vocales de Miley. #GETITRIGHT es todo un guiño a las nuevas tecnologías como Twitter, en un tema alegre pero urbano, desenfadado pero no frívolo, con una percusión lograda y unas líneas vocales de escándalo. Drive es todo un ejercicio de surrealismo y vanguardia, con una original mezcla de Dubstep, House y Pop, se desmarca como una de las mejores del disco. FU recuerda a las grandes cantantes femeninas de los años 60 y 70, donde el Soul y el Pop se mezclan sin pudor en la mejor actuación vocal que le recordamos a Miley, acompañada de un piano vigoroso. ¡Bravo por su atrevimiento! Do My Thang es vertiginosa, cañera, ensoñadora, de nuevo con esos toques Dubstep, tan acordes a las nuevas tendencias.

Maybe you're Right  otra buena canción, aunque no tan destacable. Someone Else recupera el pulso, una balada que se las apaña para no caer en el drama e inyectar espíritu fiestero y House. Rooting on my Baby podría tener cabida en su anterior disco, Can't Be Tamed, de 2010. Con un sonido a medio camino entre lo orgánico y lo sintético, suena más joven y dulce que de costumbre. Destaca por diferente, pero esos aires tan a lo anterior disco le quitan interés. On My Own es fiera, con sintetizadores ochenteros a lo Michael Jackson y una Miley desatada, en una actuación vocal arrogante y rockera, llena de actitud, envuelta en un irresistible perfume Funk. Otra de las grandes canciones del disco. El disco cierra con Hands in the Air con otra joven superestrella: Ludacris. Tarda en arrancar, y eso evita que sea de las mejores del disco, pero su estribillo y su clase lo compensan. Otra gran canción House.



Con pocos momentos de flaqueza, el nuevo disco de Miley Cyrus es, sin duda, su mejor obra. Más variado, más arriesgado, más atrevido, y con canciones mucho más adultas. La madurez ha llamado a la puerta de esta ex-niña Disney y ella la ha abrazado con pasión. Uno de los mejores discos Pop de 2013.


Nota: 8/10

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